jueves, 12 de noviembre de 2015

Recomenzar... viejos recuerdos...


¡Cuántas veces, entre tus hojas...!.

Cuántas veces, -callado compañero-, me perdí entre tus páginas; en ellas fui pirata, romano, camionero, piloto de aeronaves, timonel en submarinos..., millones de cosas.

Viví aventuras imposibles, rescaté princesas, tiré murallas, maté dragones..., viajé a la Luna, conté mares, bajé ríos turbulentos, escalé picos en los confines de la Tierra...

Y también -a buen seguro-  crecí y aprendí un oficio, me hice lo que soy, mi dedicación está impresa en tus hojas; miles de palabras me enseñaron cómo poder hacerlo, sirviendo bien a quien pueda interesar.

Hoy, allí, en honorífico puesto, sigues guardando tesoros, dispones -orgulloso-, en abierta oferta, tu lomo; esperas la oportunidad de ver la luz de nuevo, de volver a ser útil, de dar -de tí- lo mejor que llevas, experiencia, gratitud.

lunes, 9 de junio de 2014

A la hora prevista...


Esta mañana, después de los recreos, cayendo un sol radiante, fuimos, como niños, juntos a celebrar la fiesta del "ya está abierta"; alguien corrió la voz, en los pasillos, rápidamente, se montó el revuelo de que algo extraño iba a pasar.
A eso de las 11 y poco, se reveló el gran secreto, «la biblioteca está vestida de largo», para que todos la vieran, para que sepan, que ya podemos ir a buscar nuestro cuento favorito: las hadas volaban en los estantes, la bruja untaba, por enésima vez, una raída manzana, entre tanto, Blanca Nieves hacía de comer a los enanos, piratas llevaban botines, aviones surcaban las hojas de mil libros, y a un lado, presidiendo todo el convite «el búho», nuestra mascota...
Luego hubieron golosinas, dulces y refrescos, y con una palmadita y una sonrisa de ¡a ver si vienes!, el desfile comenzó a la inversa, mientras, nuestra mascota le picaba el ojo a todos...
¡Los espero!... se oyó a lo lejos, ¡vengan pronto...! repitió un eco lejano...

Día 9, lunes, puesta de largo...


Hoy, en un, ya lo conseguimos, la bruja se echará a la calle, con panfletos, banderines y golosinas, anunciará que a lo largo de la mañana, ya podemos ir... ¿a verla?, no, a disfrutarla.
-¿La bruja?-, no, la biblioteca.
El trabajo de los preparativos toca a su fin, todos están esperando, a que ellos, los verdaderos protagonistas, los cojan, los disfruten, los lean, y luego, con el tiempo, los recuerden.
Allí estaremos todos, para gozar el momento, luego... ¿quién sabe?, igual picamos algo... ¡esperen, esperen!, no se me amontonen, dejen que la bruja recorra "a todo gas" la estancia...
Pasado, ya descansará, y, muy prontito, dejará salir a todos los personajes a la calle: piratas, marinos, bosques encantados, hadas, enanos, y un batallón de personajes mágicos, ¡todos!
¡¡¡Feliz inauguración!!!

miércoles, 21 de mayo de 2014

Cada día... un poco más cerca....


Están en ello, hoy unos, mañana... otros, sin prisas, sin pausas, al golpito, un brochazo, dos... y va cogiendo su color, vigilan el trabajo la Blanca y el Peter, mientras la bruja "a todo gas" recorre las paredes de la estancia.
Todo está casi listo, mesas, sillas... y los protas, los libros, con mil aventuras, barcos que surcan el mar de nunca jamás; carrozas encantadas que llevan la imaginación más allá de los muros...
¡Déjame la brocha!, se oye, ¡te falta este trocito!, se grita, y allí ellos, más ilusionados que nosotros.
¡Ya queda nada!, en breve, todos a disfrutarla...
Una vez más, gracias a quien se ocupa...


lunes, 21 de abril de 2014

Libro, rosa... rosa y libro

(Pillada a San Google...)

Él, libro, abrió sus alas, y un dulce aroma impregnó sus hojas, sin pensarlo quiso ser ella, pero sólo podía contarle cosas, mil cosas, sueños, aventuras, historias, relatos perdidos en el tiempo...
Ella, rosa, quiso ser él, aprenderse todas y cada unas de sus palabras, para repartirlas en el viento, en las patas de los insectos que la rondaban, pero sólo aprendió de su propia historia.
Y por un momento ambos fueron uno... el tiempo se llevó el aroma, las palabras quedaron, esperando uno y mil aromas, de otras rosas, como ella...

(Día del libro, 3)

martes, 8 de abril de 2014

Cuéntalo... alguien lo verá....

De «Arena y Sal»

Sentir como el papel alía su fuerza con un lápiz, no sé si viejo, o gastado, y como, poco a poco, redondel arriba, trazo abajo, punto al lado y mil signos que van juntándose a los ya puestos para montar mil palabras; palabras que van contando historias, anécdotas con moraleja, moralejas del ¡si lo hubiera sabido...!, calladas, que, al final, puede que nos enseñen cosas, o, también, que nos fastidien por ser producto de un error.
Y así, hoja a hoja, se va trenzando el relato, de lo que quiero contar, que puede no coincidir con mis verdaderas intenciones. Contar que aunque el tiempo pasa, seguimos ahí, aunque las canas pinten mi cabeza y las arrugas mi cara, quiero seguir diciendo cosas, de lo que hizo que me temblara hasta el talón, de lo que me erizó hasta el pelo de la nuca, de como, cada uno de los relatos, que compongo, leo, y me cuentan, llenan un poco más mi equipaje.
Estar dispuesto, decirlo, no quedar al pairo de intenciones, tuyas o mías, saber que tú lo sabes y leerlo, y leer lo que me cuentas; disfrutar de tus cosas, y de las mías.



(Día del libro 2ª...)